CONCLUSIONES
La producción total, que se ha conseguido en todas las variedades con los diferentes patrones, se puede considerar como de buena a muy buena, teniendo en cuenta nuestras condiciones de cultivo. Las soluciones adoptadas ante los problemas que se presentaron durante el cultivo, enumerados en "materiales y métodos", se pueden juzgar como correctas. No han aparecido problemas de compatibilidad que afecten al potencial productivo de las combinaciones patrón - variedad ensayadas. No se han obtenido diferencias significativas en producción total entre variedades ni tampoco entre patrones. Las producciones totales medias han sido: 9,90 kg/m2 Reina de Corazones, 9,83 kg/m2 Boston, y 10,40 kg/m2 Tigre.
La producción precoz, producción obtenida hasta un momento determinado que se establece de forma subjetiva, es un parámetro interesante en los cultivos de primavera de cucurbitáceas, especialmente melón y sandía, porque alcanzará mejores precios, dependiendo de la fecha y la situación del mercado. En nuestro ensayo, la producción precoz ha supuesto un 60% de la producción total, que se puede juzgar como un buen resultado, considerando como producción precoz la recolectada en los dos primeros cortes si se hacen en menos de diez días. No se han observado diferencias significativas en producción precoz entre variedades ni entre patrones. Las producciones precoces medias obtenidas han sido: 6,14 kg/m2 Reina de Corazones, 5,46 kg/m2 Boston y 6,49 kg/m2 Tigre.
El número de frutos por planta es un parámetro que está relacionado con la producción total, de forma que un mayor número de frutos por planta con la misma producción por unidad de superficie indica que los frutos son más pequeños. Tanto el número de frutos por planta como la producción total se ven afectadas por la densidad de plantación, así como por la actividad de los insectos polinizadores, las condiciones climáticas y otros factores relacionados directamente con la fructificación. En los cultivos de sandía injertada realizados en invernadero, en Almería, la densidad de plantación oscila entre 2.000 - 2.500 plantas/ha, en función del tipo de suelo, agua y variedad, principalmente. En nuestro ensayo, con una densidad de 2.500 plantas/ha, no se obtuvieron diferencias significativas en cuanto al número de frutos por planta ni entre variedades ni entre portainjertos, obteniéndose: 7,21 frutos/planta Reina de Corazones, 7,81 frutos/planta Boston y 8,53 frutos/planta Tigre, tratándose del componente del rendimiento que mostró mayor variabilidad.
El peso medio del fruto de las variedades Boston y Reina de Corazones, cultivadas sobre cualquiera de los patrones considerados, encaja perfectamente con respecto a la demanda del mercado. En el caso de la variedad Tigre el peso medio del fruto fue un 10% inferior al de la variedad Reina de Corazones. No se observaron diferencias significativas en el peso medio del fruto en cuanto a variedades, y si las hubo con respecto a los patrones, RS-841 y Shintoza frente a Brava y TZ-148 (1% de nivel de significación). Los pesos medios obtenidos han sido: 5,51 kg Reina de Corazones, 5,22 kg Boston y 4,96 kg Tigre.
El contenido en sólidos solubles, medido en grados Brix, fue muy satisfactorio. Por parte de los comercializadores de sandía se ha tendido a dar más importancia al color de la pulpa que al "dulzor", considerándose, para sandía temprana y de temporada en Almería, que 8º Brix y color de la pulpa rojo es suficiente para enviar la fruta al mercado. En nuestro ensayo, no se han obtenido diferencias significativas en contenido en sólidos solubles entre variedades ni entre patrones, todos los valores medios han estado por encima de los 11º Brix, por lo que la producción obtenida se puede juzgar como de alta calidad en cuanto a su "dulzor". Los valores medios del contenido en sólidos solubles han sido: 11,36 º Brix Reina de Corazones, 11,60 º Brix Boston y 11,44 º Brix Tigre.
La dureza de la pulpa se ha cuantificado ante los prejuicios manifestados por algunos consumidores, que consideran que la sandía injertada tiene una mayor consistencia. Los valores obtenidos no representan un problema para el consumo de este tipo de sandía. Es un parámetro que puede tener una mayor dependencia del momento de la recolección o el consumo, debido a la maduración, que de si el fruto procede de un cultivo injertado o no. En nuestro ensayo a medida que se han ido haciendo las recolecciones (sandía más tardía) la dureza ha ido decreciendo. No se han obtenido diferencias significativas ni entre variedades ni entre patrones en cuanto a la dureza de la pulpa, los valores medios han sido: 1,87 kg/cm2 Reina de Corazones, 1,96 kg/cm2 Boston y 2,04 kg/cm2 Tigre.
El espesor de la corteza de los frutos obtenidos en el ensayo ha oscilado de 10 a 12 mm. Los valores medios han sido: 11,76 mm Reina de Corazones, 11,14 mm Boston y 11,65 mm Tigre. No se han observado diferencias significativas en el espesor de la corteza de los frutos ni entre variedades ni entre portainjertos. Los valores del espesor de corteza se sitúan dentro de la categoría de corteza gruesa, pero muy cerca del límite para ser considerados de corteza fina (10 mm) según la clasificación de Reche (1995). Este parámetro, como ocurre con otros parámetros de calidad del fruto, tiene una clara dependencia del momento de la recolección y evoluciona durante su post-cosecha, reduciendo sus valores (Fernández Rodríguez, datos no publicados).
Una cicatriz pistilar pequeña de los frutos de sandía se considera, por algunos comerciales y empresas productoras de semillas, como algo deseable para dar una mayor prestancia a la presencia externa del fruto. En nuestro ensayo no se observaron diferencias significativas en tamaño de cicatriz pistilar ni entre variedades ni entre patrones, tratándose del parámetro de calidad que mostró mayor variabilidad de entre todos los analizados. Los valores medios han sido: 12,45 mm Reina de Corazones, 13,51 mm Boston y 15,23 mm Tigre. Con las diferencias obtenidas resulta difícil hacer una diferenciación de la calidad a simple vista
A modo de RESUMEN:
1.- La afinidad de las variedades Reina de Corazones, Boston y Tigre con los patrones de Cucurbita moschata x Cucurbita maxima (RS-841, TZ-148, Brava y Shintoza) es excelente, tanto por la producción obtenida como por el valor del prendimiento de los injertos (97,7-99%).
2.- En producción total y en producción precoz no se han obtenido diferencias significativas entre variedades ni tampoco entre patrones.
3.- El peso medio de los frutos encaja con las exigencias comerciales de los principales destinos para la exportación, que optan por calibres entre 4,5 y 6 kg. Todas la variedades ensayadas presentaron pesos medios en dicho intervalo, si bien en el caso de Tigre los frutos fueron un poco más pequeños. Se han observado diferencias significativas entre los portainjertos Brava y TZ-148, por un lado, y RS-841 y Shintoza, por otro.
5.- Los parámetros de calidad interna del fruto, como dureza de la pulpa y contenido en sólidos solubles, no han presentado diferencias significativas ni entre las variedades ni entre los patrones ensayados.