GESTIÓN DEL REGADÍO EN EL CAMPO DE DALÍAS:

LAS COMUNIDADES DE REGANTES SOL Y ARENA Y SOL-PONIENTE.

1.- INTRODUCCIÓN

Se describen a continuación diversos aspectos sobre las dos comunidades de regantes más grandes, de las más de 100, que se han desarrollado en el Campo de Dalías (Almería). Éste se extiende sobre la plataforma costera al sur de la sierra de Gádor, entre Aguadulce y Balanegra (ver las figuras 1 y 2, de situación y de planes de riego, respectivamente).


Figura 1: Situación del Campo de Dalías.

 

A partir de una revisión general de antecedentes, se comentan la estructura administrativa y la explotación de los sistemas de riego de las comunidades de regantes Sol y Arena, en adelante también la identificaremos como SYA, y Sol-Poniente, en adelante S-P. Se presta especial atención a la modernización de la distribución del agua en campo, que está muy avanzada ya, a iniciativa de los propios regantes y con el apoyo de la Administración. Finalmente, se hace referencia a la ejecución de proyectos de mejoramiento en marcha.


2.- ANTECEDENTES

Las ramblas constituyen el sello característico de la red hidrográfica superficial en la zona comprendida entre Aguadulce y Balanegra. Su escaso potencial para asegurar una aportación regular de aguas explica el interés por promover su traída de otras áreas vecinas [Ver Ponce Molina, P., 1988, "Hidrología. Agua y coyuntura económica: la historia de El Ejido es la historia del agua", en "El Ejido espacio y tiempo", Ayuntamiento de El Ejido]. Por contraste, hay que observar la abundancia de recursos hídricos subterráneos, cuya existencia ya era conocida en la antigüedad [Diversos toponímicos han dejado constancia de su presencia. Un ejemplo bien ilustrativo se relaciona con las famosas fuentes naturales de Aguadulce, actualmente desaparecidas. Otro, en el lugar de Las Norias.]

En el año 1928, consta la apertura de pozos con el objetivo de promocionar la agricultura del Campo de Dalías [Ver Oña, J., 1990, "Centenario de la Electricidad en Almería 1890-1990", Compañía Sevillana de Electricidad.] Se estima que, por aquel entonces, la superficie en regadío no llegó a superar las 100 ha. Sin embargo, hasta la década de los cuarenta, no se promoverían extracciones de cierta importancia. En el año 1934, partiendo del río Adra y por gravedad, el canal de San Fernando hace llegar a El Ejido aguas obtenidas por medio de una galería subálvea.[Ver Palomar Oviedo, F., 1993, "Los invernaderos y el medio ambiente". Ed. Cantón]. Se duplicó así la superficie en riego.

Los alumbramientos, cuyo desarrollo sistemático ha venido a significar la transformación agraria del Campo de Dalías con su puesta en riego, correspondieron al Ministerio de Agricultura, a través del Instituto Nacional de Colonización, o INC (posteriormente, Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario, o IRYDA). A este efecto se redactó un proyecto que dividió la zona en seis sectores, según curvas de nivel (ver figura 2). El agua bombeada desde los acuíferos sería después distribuida mediante sistemas por gravedad, desde acequias, y aplicada en las parcelas de cultivo con riego "a pie". En el año 1941 el entonces INC ya había declarado los sectores I, II y III "Zona de Interés Nacional", lo que supuso el principio del proceso para su transformación en regadío; pero hasta los años cincuenta, en esa zona sólo se realizaron cultivos con escasas necesidades hídricas.[Hacia 1950, se excavó a mano el primer pozo relativamente importante con el objetivo específico de extracción de agua con fines agrícolas, en la venta Vitorino. Llegándose a una profundidad aproximada de 35 a 40 m. La elevación del agua se realizó con una bomba accionada por un motor de gasoil y, para su distribución, se construyó una acequia de hormigón que llegó hasta la rambla del Puente de La Culebra, en el término municipal de Vícar. A partir de aquí, fue distribuida a los campos más cercanos.] En 1953 se aprueba el "Plan General de Colonización del Sector regable con las elevaciones de Aguadulce", que preveía la actuación sobre 1.556 ha, de las que útiles para su puesta en riego fueron 750 ha (ver anejo 8.5). Su ejecución comenzó por la construcción del canal del sector I, alimentado por cuatro pozos junto a Aguadulce (ver figura 3) [La conducción se dirigió hacia Campillo del Moro, El Parador, Cañada Sebastiana, Cortijos de Marín y, desde ahí, hacia La Romanilla, bordeando Roquetas de Mar. Se hizo una distribución en campo por módulos, o "particiones", a razón de 5.000 m2 cada unidad. Una compleja red de hijuelas, o "canalillas", funcionaba como red terciaria, último eslabón en el transporte y distribución del agua desde las acequias principales hasta compuertas de toma desde las que el regante aplicaba "a pie" el agua a los campos de cultivo. El consumo hídrico de las particiones se contabilizaba por horas, y el pago del servicio se realizaba en las oficinas del Instituto Nacional de Colonización. A base de una estimación del gasto distribuido, se ha estimado el coste del agua en 0,09 ptas/m3.] Dentro del marco así establecido, tuvieron un impulso importante los cultivos de cebada, alfalfa, remolacha y algodón.


Hacia 1955 se comienza a practicar el enarenado, técnica traída de La Rábita y Adra, que tuvo una gran trascendencia, pues habría de repercutir en el incremento del cultivo de hortalizas (sobre todo tomate) para los mercados nacional y de exportación.[Ver Mendizábal, M., 1984, "La horticultura forzada en Andalucía Oriental: Historia y evolución, características ecológicas, perspectivas", comunicación personal.] El éxito obtenido hizo necesaria la explotación de nuevos pozos, y dos más fueron abiertos en el sector I, con 1,5 módulos de riego cada uno. [Por módulo se entiende aquí un gasto de 20 a 35 L/s, suficiente para ser aplicado directamente, con una distribución por tandas, a la partición de cada agricultor, es decir, a fincas de unos 5.000 m2.] Entre 1950 y 1960, se completaría la puesta en riego de toda la superficie que hoy corresponde al sector I. Seguidamente, se inicia la construcción de la infraestructura del sector II, cuyo suministro de agua sería asegurado con nuevos pozos situados al Norte de Aguadulce. [Se alcanzaría un total de 25, aunque tres de ellos nunca llegaron a ser explotados.]

En 1964, se inició la construcción del sector III, con las correspondientes perforaciones. Éstas quedaron situadas a lo largo del trazado del canal correspondiente. Por esas fechas se hicieron las primeras balsas o albercas, particulares, construidas de mampostería y cuya finalidad era flexibilizar el manejo del agua por los regantes. Hasta entonces, los cultivos de hortalizas en suelo enarenado sólo eran protegidos con setos cortavientos. En los primeros años de la década de los sesenta, se empezaron a construir en plan experimental los primeros "invernaderos", denominación que se sigue aplicando a los cerramientos de plástico sostenidos por un entramado de materiales ligeros, heredado del que se emplea en el parral para cultivo de uva de mesa.

A finales de 1969, ya se había completado la puesta en riego de los sectores II y III, y también se habían iniciado las obras del canal del sector IV. Con la construcción de este último, las extracciones de agua fueron de mayor gasto y de mejor calidad que las hasta entonces realizadas. Al observarse que las más antiguas empeoraban progresivamente, se estableció una interconexión de todos los canales, constituyéndose una red mallada con la que pudo flexibilizarse la distribución de los caudales suministrados por todos los pozos.

A partir de 1970, tendría lugar la expansión generalizada de los invernaderos. Continuando la tarea que significó la transformación de los sectores I a III (que vendrían a nuclear la comunidad de regantes Sol y Arena), son declarados de alto interés nacional los sectores V y VI. [Decreto 2601/1970.]

En 1973 se aprueba el Plan General de Transformación del Sector VI, que contemplaba la puesta en riego de 2.100 ha con aguas subterráneas. En 1975 se aprueba el plan de obras correspondiente; ahora bien, como secuela de una sobreexplotación de acuíferos, que había comenzado en fecha no bien determinada, fue detectado un descenso del nivel piezométrico de los pozos, acompañado de empeoramiento de la calidad de las aguas. Estos problemas harían modificar las previsiones del proyecto inicial relativas a utilizar sólo agua de pozos, por lo que se consideraría el suministro de recursos hídricos superficiales del embalse de Benínar. [Sobre planes en estudio, ver "Plan nacional de investigación de aguas subterráneas. Estudio hidrogeológico de la cuenca Sur (Almería)", Memoria-resumen Instituto Geológico y Minero de España. 1971-75.] En 1977, se aprobaría el Plan General de Transformación del Sector V, a regar con aguas reguladas por dicho embalse (Real Decreto 2083/77). [Hay que observar que, como consecuencia de los problemas de aguas subterráneas, el sector IV no recibiría las aguas a él destinadas, pues su canal terminaría destinándose solo a transporte para otros sectores. Asimismo, el proyecto de regar el sector V con aguas superficiales de Benínar también quedaría abandonado.]

En 1979, se crea la Comunidad Comarcal de Regantes "Sol y Arena". El IRYDA le entrega la infraestructura de riego y la gestión del agua de buena parte de la comarca llamada "Poniente de Almería": la correspondiente a los sectores de riego I, II y III.

En 1980, el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), ahora Instituto Tecnológico y Geominero (ITGE), reanudaría una serie de estudios específicos destinados a identificar un posible fenómeno de intrusión marina, hipótesis que acabaría confirmándose. [Ver "Estudio Hidrogeológico del Campo de Dalías (Almería)", 1982, Instituto Geológico y Minero de España.]

La introducción del riego por goteo, con sistemas a presión, tiene lugar en la segunda mitad de la década de los setenta. Su expansión, ininterrumpida desde entonces, tiene lugar no solo a costa del riego tradicional a pie, sino también gracias al agua ahorrada con los mejores rendimientos ahora posibles; también, porque se usan recursos adicionales, por nuevos o más intensos alumbramientos. [Es de interés hacer notar la situación que viene ocurriendo en gran parte del Levante español como consecuencia de la escasez de recursos hídricos: avances tecnológicos, como los relacionados con el bombeo en pozos profundos y con la aplicación de técnicas de riego por goteo muy eficientes, vienen intensificando la sobreexplotación de acuíferos. En respuesta a esta situación, se aprobarían diversas disposiciones reguladoras. En 1984 ante la evidencia de dicha sobreexplotación, con intrusión marina, se dictan las primeras disposiciones legales que limitan la expansión del regadío. Es el caso del Decreto 117/84 de 2 de mayo, de la Junta de Andalucía, que regula los alumbramientos y las captaciones, y de la Ley 15/1984 de 24 de mayo, de ámbito nacional, "para el aprovechamiento de los recursos hidráulicos escasos a consecuencia de la prolongada sequía". Sin perjuicio de otras consecuencias en todo el Campo de Dalías, estas restricciones vendrían a suponer la congelación del proyecto de puesta en riego de los Sectores IV y V. No obstante, conviene observar que las citadas disposiciones no han resuelto el objetivo último de controlar las extracciones de los acuíferos. Al pasar las aguas de Benínar a regar el sector VI, la iniciativa privada abordaría el riego de tierras en los sectores IV y V con aguas de origen subterráneo, utilizando riego por goteo.
Vigente ya la Ley de Aguas de 1985, y al amparo de su artículo 56, el R.D. 2618/86 de 24 de diciembre declaró provisionalmente sobreexplotados los acuíferos del Campo de Dalías, estableciéndose condicionantes para la ejecución o modificación de obras de alumbramiento y la exigencia de autorización para la implantación o ampliación de cualquier superficie de regadío.]

En 1983, debido al proceso de salinización de los sondeos del sector III, que puso en peligro la viabilidad de las explotaciones de este sector, se adoptó un acuerdo entre el IRYDA, el Ayuntamiento de Almería y SYA por el cual los sondeos del IRYDA del sector IV, con agua de mejor calidad, que provisionalmente abastecían a la ciudad de Almería desde 1978, pasaban a suministrar agua a SYA, y a cambio se cedía agua del sector III a Almería capital.

Paralelamente a la actividad del INC en los sectores I, II y III, la iniciativa privada promovería la explotación de acuíferos profundos para regar tierras dentro de zonas de los sectores IV y V junto a otras no incluidas en los iniciales perímetros de riego (área al sur de los sectores de riego). Las tierras del sector VI que ya se regaban con el canal de San Fernando vieron incrementar su superficie regada al hacerse nuevos pozos por la iniciativa privada, conformando parte de lo que más tarde constituiría el regadío de la comunidad de regantes Sol-Poniente. [El primer pozo profundo en esa zona, llamado "San Juan", fue perforado, ya en los años 60, en la zona de Rebeque. Otro pozo de la zona es el llamado "La Aurora", en explotación desde finales de la década de los cincuenta, al que se añadirían durante 1962 los pozos de "La Esperanza" y "El Porvenir". En la barriada de Los Baños de Guardias Viejas es donde más pozos de este tipo se sondearon, pero, en la actualidad, el único que se explota de aquella época es el mencionado de "San Juan".
La explotación de pozos como los señalados dio pie a la formación de diversas comunidades. Es ilustrativo el caso de cinco comunidades, ya existentes desde 1978, que explotaban 6 pozos, y que se consolidarían, en 1980, como grupo sindical "Unión de Todos", utilizando un pozo promovido por el Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario, con un caudal de 100 L/s. Por orden de formación, fueron las que siguen: El Porvenir, La Esperanza, Los Remedios, La Concordia y Matagorda.
Actualmente aún funciona como sociedad agraria de transformación, SAT, Unión de Todos, con un sondeo en la Cañada de Onaya, que empezó a construirse en 1993 y a funcionar en 1994.]
De entre aquellos pozos, el llamado "Balerma" se integraría a la comunidad de regantes Sol-Poniente. En cada pozo existía una persona encargada de controlar el reparto de agua a los agricultores. El cultivo principal de regadío era el tomate.

La construcción de la red del sector VI y de sus depósitos reguladores sería comenzada por el IRYDA y terminada, en 1986, por el Instituto Andaluz de Reforma Agraria, o IARA (organismo de la Comunidad Autónoma Andaluza que había asumido funciones anteriormente centralizadas por el INC y, posteriormente, por el IRYDA). En el año 1986, a iniciativa de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía, se inician los trámites para constituir la comunidad de regantes Sol-Poniente, que habría de administrar dicho sector VI. La figura 4 muestra la infraestructura general de la comunidad de regantes Sol-Poniente. [La infraestructura traspasada a la comunidad ha sido mejorada con la modificación de algunos anillos de distribución y la construcción de dos depósitos de regulación.] Las áreas de riego atendidas aparecen en la figura 5.

Anteriormente se hizo notar la preocupación por la sobreexplotación de los acuíferos subterráneos, así como el consiguiente temor a efectos de intrusión marina. [Para una información general sobre los acuíferos, ver "Las agua subterráneas y los acuíferos del Campo de Dalías (Almería)", 1988, Instituto Tecnológico Geominero de España.] Fue pues razonable que, con motivo del reconocimiento de la comunidad de regantes Sol-Poniente por la Confederación Hidrográfica del Sur, cuyo proceso culminó en 1988, se estableciera que dicha comunidad utilizara preferentemente las aguas del embalse de Benínar. Ya en mayo del año anterior, el IARA había cedido la infraestructura a la comunidad, comenzándose a regar con aguas de Benínar 4 ha de prueba, que pasarían a ser unas 300 ha al final del año. [Para más detalle, ver revista "Poniente", números de mayo y octubre de 1987.]

De interés, por lo que respecta al uso del agua en el regadío del Campo de Dalías, son los antecedentes relativos a pérdidas en sus sistemas de riego. [Ver estudio realizado por EPTISA, para el IARA, en 1988, con el título "Estudio para la evaluación de pérdidas de agua en el Campo de Dalías". Con referencia a la distribución porcentual de esas pérdidas, ver también "El Problema del Agua", en "Recursos Naturales y Crecimiento Económico en el Campo de Dalías", nº 2 de Monografías de Economía y Medio Ambiente, 1991, Agencia del Medio Ambiente, Junta de Andalucía, donde se hace observar que "se reducían desde el 27,26% del total consumido en el sector II, con canales y acequias a cielo abierto y riego a través de balsas, al 5,6% en el sector VI (comunidad de regantes Sol-Poniente), con el nuevo sistema de distribución y de riego".] A este respecto, el IARA, en colaboración con la Universidad de Granada, realizó en 1988 un estudio en el que dichas pérdidas fueron estimadas en un total del 21%. [Citado en "Uso agrícola del agua", Tema 5, pág. 64, en "Atlas agrario y pesquero de Andalucía", 1992, Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía. Las conclusiones se reflejan en la tabla nº 1.

Tabla nº 1: Pérdidas anuales de agua de riego.]

LOCALIZACIÓN

VOLUMEN TOTAL (hm3)

% SOBRE PERDIDAS

% SOBRE DEMANDAS

Evaporación en balsas (6.217 uds.)

3,23

17,1

3,6

Evaporación en la red de riego

0,28

1,5

0,3

Filtraciones en la red de riego (acequias y canales)

8,64

45,6

9,7

Pérdidas en campo (manejo, filtración profunda, etc.)

6,79

35,8

7,6

TOTAL

18,94

100,0

21,2


La Confederación Hidrográfica del Sur (CHS) tiene otorgadas dos concesiones sobre el agua de Benínar: una de 15 hm3, al Ayuntamiento de Almería, y otra de 6 hm3, a la comunidad de regantes Sol-Poniente. En 1988 el embalse de Benínar empezó a suministrar agua a SYA, como una contrapartida a las aguas desviadas hacia la ciudad de Almería desde el sector III de SYA.

En 1990, se declaran de interés general de la Comunidad Autónoma Andaluza las actuaciones de reforma agraria en la Comarca del Poniente de Almería. En el año 1991, el 17 de abril, la Confederación Hidrográfica del Sur aprobó los estatutos de la Junta Central de Usuarios del Acuífero del Poniente Almeriense, integrada por usuarios individuales y comunidades de regantes, que decidieron organizarse voluntariamente con la finalidad de proteger sus derechos e intereses frente a terceros y ordenar y vigilar el uso coordinado de sus propios aprovechamientos. [Para más detalle, ver Monografía nº 2 anteriormente citada y "Junta Central", nº 0, El Ejido, 1993.]

En 1992, se aprobó con carácter urgente la primera fase del Plan de Transformación en la Comarca del Poniente de Almería que, entre otras obras, preveía actuaciones para el acondicionamiento del canal del sector IV. A finales del mismo año, el IARA cede a SYA los sondeos e instalaciones del sector IV.

En enero de 1994, el Ayuntamiento de Almería deja los sondeos del sector III pasando a abastecerse de pozos situados en la rambla Bernal, que proporcionan un caudal de unos 400 L/s.

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