SEGUIMIENTO EN CAMPO
Con el objeto de conocer cómo se está utilizando el agua en el regadío intensivo del Campo de Dalías, se ha realizado un seguimiento de una muestra de explotaciones representativas del área, durante las campañas 93/94 , 94/95 y 95/96. Se ha medido el consumo de agua de los cultivos, así como su producción (ver apartado 8.2.4.2), en 35 explotaciones situadas en los términos municipales de Adra, Berja, El Ejido, La Mojonera, Roquetas de Mar y Vícar, y se han llevado a cabo evaluaciones de los riegos aplicados en 22 explotaciones, considerando el estado de sus instalaciones (ver apartado 8.2.1). Se ha realizado un estudio de datos económicos que ayuda a situar el impacto económico que representa el agua (ver apartado 8.2.3). El apartado 8.2.1.1 informa sobre el material de campo utilizado.
Los invernaderos elegidos se han agrupado según su pertenencia a las comunidades de regantes Sol-Poniente (SP) y Sol y Arena (SA) o a una zona entre ambas, que será denominada Poniente (PO) (ver esquema adjunto). La recogida de datos ha sido posible gracias a la responsabilidad y facilidades ofrecidas por los regantes colaboradores.
8.2.1. EVALUACIÓN DE LA APLICACIÓN DEL AGUA
Para conseguir que la mayor fracción del agua aplicada al cultivo pase a cubrir la demanda evaporativa del mismo es condición necesaria, aunque no suficiente, que el reparto del agua en su zona radicular sea uniforme. Se ha cuantificado la uniformidad de distribución de agua en la unidad de riego utilizando el coeficiente de uniformidad Cu de CHRISTIANSEN. Se ha seguido, esencialmente, el método clásico de KELLER y KARMELI (1978).
Se midieron las aportaciones de 32 goteros situados por parejas sobre cuatro ramales equidistantes a lo largo de la tubería terciaria: uno al principio, otro al final, y dos intermedios, y en cada ramal sobre emplazamientos equidistantes de igual forma. Los goteros de las colas de los ramales no se tuvieron en cuenta en la evaluación, ya que constituyen puntos de acumulación de suciedad y no son representativos del conjunto que forma la unidad. La presión se midió en cabeza y cola de la tubería terciaria y también en cola de los cuatro ramales seleccionados para la prueba.
La evaluación de cada sector en una explotación fue realizada sobre una única unidad o subsector de riego, que se considera representativa. Dado el tamaño reducido de los sectores, que se subdividen en unidades de riego semejantes y sin variaciones de cota, con tuberías secundarias y primarias sobredimensionadas, cabe esperar que el coeficiente de uniformidad de cada sector no difiera sustancialmente del coeficiente de uniformidad de la unidad evaluada, aunque podrá ser algo inferior al mismo.
Los datos en campo fueron tomados por un grupo de trabajo formado por cuatro personas. Según se indica en el apartado 8.2.1.1, estos datos se agrupan en: a) Datos generales de la explotación; b) Componentes de la cabeza del sistema; c) Datos característicos de la unidad de riego evaluada; d) Operaciones de mantenimiento y manejo de las instalaciones del agricultor y e) Datos de la evaluación propiamente dicha. El apartado 8.2.4.1 presenta un cuadro resumen con gran parte de la información obtenida con las evaluaciones de campo. Asimismo, más adelante se representan gráficamente los resultados obtenidos sobre la uniformidad con que se vienen aplicando los riegos.
Conviene observar que la edad media de las instalaciones evaluadas está próxima a los 5 años, con un máximo de 13. El tipo de gotero predominante es el alineado sencillo (a), aunque también se han encontrado alineados con carcasa (ac), derivados convencionales (d) y derivados autocompensantes (da). Los caudales nominales de los goteros (Qn) son siempre de 2 ó 3 L/h, siendo éste último el más frecuente. Los ramales de riego, con un diámetro (D) de 12 ó 16 mm, tienen una longitud (L) media de 23 m y llevan los goteros insertados cada 0,5 m (Sg). El diámetro más usual en la tubería terciaria es el de 40 mm, pero también aparecen los de 63, 50 y 32 mm. La longitud media de la tubería terciaria es de 43 m, con un máximo de 100 m. Los ramales portagoteros se derivan hacia un único lado de ésta, con separaciones fijas (Sr), normalmente de 1 m en cultivos sobre enarenado y de 2 m en cultivos sobre sustrato, aunque también aparecen las distancias de 1,2 y 1,8 m.
En cabeza de las unidades, o subsectores de riego, hay diferentes equipos que permiten controlar la aplicación del agua. Entre ellos, siempre aparece una llave de mando manual (l) que, en ocasiones, va acompañada de otros elementos como son: manómetro (m), colador de malla o anillas (c), electrollave (el) y una segunda llave de mando manual que se utiliza para regular la presión en cabeza de la unidad.
El valor del coeficiente de uniformidad Cu es indicativo de la aptitud del sistema para aportar agua al cultivo eficientemente. Se consideran excelentes aquellas instalaciones cuyo coeficiente de uniformidad fue superior a 90, buenas cuando oscila entre 80 y 90, aceptables cuando se sitúa entre 70 y 80, e inaceptables cuando sea inferior a 70; pero estos valores no son suficientes para cuantificar los resultados del riego (rendimiento de aplicación y déficit), lo que hará preciso completar el programa de evaluación ya realizado con medidas que permitan comparar el volumen medio aplicado con la aportación requerida.
Los valores de Cu de las 22 instalaciones evaluadas, ordenadas de forma creciente, se muestran en la figura adjunta.
Gráfico de distribución del valor de Cu en cada una de las
fincas evaluadas.
Se puede observar que los valores encontrados son relativamente elevados. De los 22 invernaderos evaluados, solamente se encontró uno con Cu < 80 y tres con 80 Cu < 90. El 81% de los invernaderos evaluados presentan pues, un Cu 90. Una posible explicación de este resultado es que las unidades de riego en los invernaderos son pequeñas, por lo que, además de presentar la distribución de presiones muy uniforme, permiten una mayor atención y adecuado mantenimiento por parte del agricultor.
8.2.1.1: HOJAS PARA TOMAS DE DATOS EN CAMPO EVALUACIÓN DE SISTEMA DE GOTEO
DATOS GENERALES
Código: Fecha:
Propietario:
Fecha de instalación:
Suelo/Sustrato:
Agua (CE):
Croquis del sistema diferenciando sectores:
CABEZA
Acometida:
Limpieza:
Fertilización:
Contador:
UNIDAD DE RIEGO
Goteros
Modelo:
Tipo:
Gasto nominal (L/h): a mca
Disposición sobre ramal:
Nº por planta:
Ramal
Diámetro (mm):
Longitud (m):
Pendiente (m/m):
Disposición sobre terciaria:
Terciaria
Nº de tramos:
Diámetros (mm):
Longitudes (m):
Pendiente (m/m):
Equipos de control
MANEJO DEL AGRICULTOR
Nº de riegos por semana:
Tiempo que dura cada riego (min):
Presión en origen (atm):
Frecuencia de limpieza de filtros:
Frecuencia de limpieza de tuberías:
Tipos de fertilizantes:
DATOS DE LA PRUEBA
Tiempo del ensayo (min):
Aportaciones (ml):
| GOTEROS | RAMALES | ||||
| Cabeza | L/3 | 2L/3 | Cola | ||
Cabeza |
A | ||||
| B | |||||
L/3 |
A | ||||
| B | |||||
2L/3 |
A | ||||
| B | |||||
Cola |
A | ||||
| B | |||||
Presiones en cola de ramales (atm):
| RAMAL | Cabeza | L/3 | 2L/3 | Cola |
| PRESIÓN |
Presión en terciaria (atm):
Cabeza:
Cola:
En las explotaciones colaboradoras se ha recogido información sobre la unidad de riego; sobre el invernadero (altura, forma de la cubierta, material de las estructuras, año de construcción y ventilación); medio físico de cultivo (suelo enarenado, sustrato, tierra, etc.) y superficie. Se ha medido la cantidad y calidad del agua aportada, mediante la instalación y lectura de contadores y la oportuna toma de muestras. A tal efecto, se han realizado una o dos visitas cada mes, durante las que se han consultado otros datos concretos sobre el cultivo: variedad del mismo, densidad de plantación, fecha de implantación y de arranque, y cualquier incidencia, anomalía o enfermedad que haya sucedido durante la campaña y que pueda influir en el resultado productivo obtenido. (Ver cuadros en apartado 8.2.4.2).
En el mencionado apartado se representan gráficamente la relación entre el gasto de agua (m3/ha) y la producción obtenida (kg/m2) en cada uno de los cultivos en seguimiento (berenjena, calabacín, col china, judía en suelo y en sustrato, melón en suelo y en sustrato, pepino en suelo y en sustrato, pimiento, sandia, tomate en suelo y en sustrato).
En las tres campañas indicadas, los consumos de agua y producciones obtenidas para cada uno de los cultivos han sido:
BERENJENA:
- Los consumos en la campaña 93/94 se encontraban entre 3.269 y 7.397 m3; entre 4.135 y 7.440 m3 en la campaña 94/95 y entre 5.618 y 5.806 m3 en la campaña 95/96.
- Las producciones oscilaron entre 7 y 9 kg/m2 en la primera campaña; entre 10 y 15,6 kg/m2 en la segunda campaña y entre 7 y 12,5 kg/m2 en la última campaña de seguimiento.
CALABACÍN:
- El consumo en la campaña 93/94 fue de 970 m3; y entre 2.813 y 5.073 m3 en la campaña 95/96.
- La producción en la primera campaña fue de 4 kg/m2; y en la última campaña osciló entre 4 y 7 kg/m2.
COL CHINA:
- El consumo en la campaña 93/94 fue de 2.388 m3; y entre 2.924 y 3.100 m3 en la campaña 94/95.
- La producción en la primera campaña fue de 10 kg/m2; y entre 6 y 13 kg/m2 en la campaña 94/95.
- JUDÍA en suelo:
- Los consumos en la campaña 93/94 se encontraban entre 977 y 3.268 m3; entre 1.176 y 3.464 m3 en la campaña 94/95 y entre 1.240 y 3.460 m3 en la campaña 95/96.
- Las producciones oscilaron entre 2 y 7 kg/m2 en la primera campaña; entre 1 y 6 kg/m2 en la segunda campaña y entre 2 y 5 kg/m2 en la última campaña de seguimiento.
JUDÍA en sustrato:
- Los consumos en la campaña 93/94 se encontraban entre 1.368 y 3.090 m3; y entre 1.234 y 1.991 m3 en la campaña 94/95.
Las producciones oscilaron entre 2 y 7 kg/m2 en la primera campaña; y entre 2 y 3 kg/m2 en la segunda campaña.
MELÓN en suelo:
- Los consumos en la campaña 93/94 se encontraban entre 1.193 y 2.378 m3; entre 931 y 2.565 m3 en la campaña 94/95 y entre 1.233 y 2.588 m3 en la campaña 95/96 respectivamente.
- Las producciones oscilaron entre 2 y 5 kg/m2 en la primera y segunda campaña; y entre 3 y 5 kg/m2 en la última campaña de seguimiento.
MELÓN en sustrato:
- El consumo en la campaña 93/94 fue de 2.054 m3; y entre 2.014 y 2.456 m3 en la campaña 95/96.
- La producción en la primera campaña fue de 3,6 kg/m2; y entre 4 y 5,5 kg/m2 en la última campaña de seguimiento.
PEPINO en suelo:
- Los consumos en la campaña 93/94 se encontraban entre 1.500 y 4.885 m3; entre 1.510 y 4.378 m3 en la campaña 94/95 y entre 1.257 y 5.250 m3 en la campaña 95/96.
- Las producciones oscilaron entre 5 y 11,5 kg/m2 en la primera campaña; entre 3 y 13,5 kg/m2 en la segunda campaña y entre 7 y 10 kg/m2 en la última campaña de seguimiento.
PEPINO en sustrato:
- Los consumos en la campaña 93/94 se encontraban entre 2.253 y 2.330 m3; entre 1.968 y 4.892 m3 en la campaña 94/95 y entre 1.782 y 4.137 m3 en la campaña 95/96.
- Las producciones oscilaron entre 9 y 14 kg/m2 en la primera campaña; entre 9,5 y 15 kg/m2 en la segunda campaña y entre 8 y 17 kg/m2 en la última campaña de seguimiento.
PIMIENTO:
- Los consumos en la campaña 93/94 se encontraban entre 1.907 y 5.168 m3; entre 3.183 y 4.374 m3 en la campaña 94/95 y entre 2.100 y 5.208 m3 en la campaña 95/96.
- Las producciones oscilaron entre 4 y 9 kg/m2 en la primera campaña; entre 4 y 7 kg/m2 en la segunda campaña y entre 3,5 y 11 kg/m2 en la última campaña de seguimiento.
SANDIA:
- Los consumos en la campaña 93/94 se encontraban entre 791 y 4.226 m3; entre 1.625 y 3.759 m3 en la campaña 94/95 y entre 1.019 y 5.635 m3 en la campaña 95/96.
- Las producciones oscilaron entre 3 y 12 kg/m2 en la primera campaña; entre 3 y 10 kg/m2 en la segunda campaña y entre 6 y 10,5 kg/m2 en la última campaña de seguimiento.
TOMATE en suelo:
- El consumo en la campaña 93/94 fue de 4.350 m3; y entre 3.949 y 6.370 m3 en la campaña 95/96.
- La producción en la primera campaña fue de 15 kg/m2; y entre 10 y 18 kg/m2 en la última campaña de seguimiento.
TOMATE en sustrato:
- Los consumos en la campaña 93/94 se encontraban entre 4.043 y 6.257 m3; entre 7.238 y 8.652 m3 en la campaña 94/95 y en la última campaña fue de 7.713 m3.
- Las producciones oscilaron entre 11 y 18 kg/m2 en la primera campaña; entre 19 y 20,5 kg/m2 en la segunda campaña y 19 kg/m2 en la última campaña de seguimiento.
Los datos económicos se refieren a la situación existente en 1995. La tabla 14 muestra el orden de magnitud de diferentes capítulos que pueden constituir el inmovilizado fijo. Se observa que la inversión requerida para iniciar el cultivo ascendía a unos 27 millones de pesetas por hectárea. En la partida de infraestructura de riego, se ha incluido la electrificación, el sistema de conducción, la red de canalillas y la construcción de la alberca (balsa). El coste de esta última representaba la mitad de la partida en cuestión, en la que no se ha incluido el sistema de riego. A éste, corresponden la instalación de bombeo y red de tuberías terciarias, desde la cabeza del sistema hasta los portarramales y ramales de goteo. En su conjunto, la partida de infraestructura de riego más la del sistema de riego por goteo venía a costar unos 5,5 millones de pesetas por hectárea, lo que representaba el 20,3 % del total de la inversión. Caso de utilizar sustratos y de disponer de agua a la demanda con suficiente presión, no se precisan las inversiones para enarenado ni para alberca (a la que correspondía un coste de 2,6 millones de pesetas por hectárea). Se reducían entonces dichas inversiones en unos cinco millones de pesetas. En contrapartida, el coste del sustrato podía significar del orden de 1,3 a 1,8 millones de pesetas.
El epígrafe de gastos corrientes se desglosa en gastos de cultivo, generales y de mano de obra.
Los gastos de cultivo contemplan la compra de semillas, de fertilizantes y de agua, junto a otros gastos atribuibles al cultivo, excluida la mano de obra, con un total que se situaba en torno a 1,3 millones ptas/ha. Esta cuantía, que no alcanza el 50% del total de gastos corrientes, representa un porcentaje relativamente moderado, por comparación con la que le corresponde con cultivos menos intensivos. A 5.000 m3/(ha año) de agua, a razón de 20 ptas/m3, corresponde menos del 8% de estos gastos.
Tabla 14: Importe de la inversión en 1995 (106 ptas/ha) [Se observa que el coste de la tierra es desproporcionado para el que podría corresponder a la casi nula calidad del suelo. Esta aparente incoherencia se resuelve cuando se considera que la tierra en cuestión va asociada a un título de propiedad de agua. A una hectárea pueden corresponder 2 a 5 horas de agua que, en la jerga local, quiere decir horas al mes, a razón de unos 50 L/s, es decir, 360 a 900 m3/(ha mes). En términos económicos, conviene precisar que en 1995 la propiedad de una hora podía significar una inversión de 500.000 ptas, la cual sólo da el derecho de uso, pero no es aún suficiente para ejercerlo. Esto implica, además, sostener los gastos de explotación impuestos por la comunidad de regantes, que podían ser del orden de 3.600 ptas/h, es decir, unas 20 ptas/m3, a razón de 50 L/s. Alternativamente, el riego de tierras de secano obliga a contratar la compra de horas de servicio de agua de riego.]
| Concepto | Mínimo | Máximo | Medio | % |
| Compra de tierra Desmonte y nivelación Enarenado Invernadero Infraestructura de riego Sistema de goteo Obras complementarias |
4,0 0,5 2,2 5,0 3,3 1,0 0,6 |
10,0 1,5 5,2 11,0 5,0 3,3 1,1 |
7,0 1,0 3,7 9,0 4,0 1,5 0,9 |
25,8 3,7 13,7 33,2 14,8 5,5 3,3 |
| Total | 16,6 | 36,1 | 27,1 | 100 |
Los gastos generales incluyen la reposición del plástico (cada dos años) y la operación de retranqueo (cada dos años), además de la desinfección del suelo, el mantenimiento del invernadero y el interés del capital circulante. En su conjunto, estos gastos suponían del orden de 1 millón ptas/ha.
La mano de obra es uno de los capítulos más importantes de la partida de gastos. Oscilaba entre uno y dos millones ptas/ha. Los indicadores económicos (tales como el valor actual neto o la tasa interna de rendimiento) son muy sensibles a la variación de este sumando.
Desglosado del total de gastos corrientes, el agua representa menos del 4%.
Del seguimiento efectuado a una serie de explotaciones, se obtuvieron las cifras registradas en la tabla nº 14. Se deduce que los ingresos brutos de la mayoría de las explotaciones se movieron en una banda entre los 5 y 10 millones de ptas/(ha año).
Tabla 15: Producción y precios de los principales cultivos (Campaña 1994-1995)
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O: ciclo de otoño P: ciclo de primavera |